jueves, 23 de octubre de 2014

23/10/14

Querida Pía:

Hola cuñññ, he estado algún tiempo sin escribirte. Debo confesar que aún me dueles y soy muy cobarde, soy todo lo contrario a ti.
Anoche viniste a verme, loca fresca. Pero deberías venir a explicarme que fue lo que dijiste que se tornó enredado al despertar, no puedo descifrar las palabras que salieron de tus labios. Solo sé que es algo bueno, solo sé que nos amas a pesar de que no compartamos el mismo mundo. Oye pero ya se me ocurrió, leíste la cartita que te dejé. Sí, la leíste y ahora estás el triple de feliz. Amorcita te extraño tanto, tanto tanto tanto (...)
No sé si llamar días a los días, ni menos sé si llamar ausencia a tu verdadera ausencia. Aún nos tienes con los ojos un poco rojos y las manos quietas: quietas en una sola posición, las manitos con las palmas juntas y la punta apuntando al Sol, apuntando al cielo, apuntando las estrellas, apuntándote a ti. Mi vida, si tan solo pudiéramos llamarte, si tan solo tuviéramos alguna palabra que huyera de tu boca y de la cual nos pudiéramos aferrar, todo sería más fácil. Y esa no es la gracia de la vida, es más, todo es difícil. Tú enfrentaste tanto que somos diminutos al lado de tus ojos, que somos pequeños destellos al lado de tu luz. Cariño, enséñanos un poco de ti para que seamos más valientes, para que desafiemos a la vida como tú hiciste, para doblarle la mano a Dios.
Y Oye, quiero pedirte que si anda ese supuesto Dios por ahí, rétalo, dile que estos locos te necesitan más que él. Que este mundo necesita luz. Que este maldito mundo te necesita. Escúchame, pajarita, no me dejes sola, por favor no me dejes. Contigo vivo y por ti viviré. Por ti dejo todo de lado, me saco el corazón y se lo doy al viento para que se lo lleve con más fuerza, por ti canto, por ti lloro, por ti rezo..por ti rezo, mi amor.
Cada segundo que te recuerdo mi cuerpo vibra. Cada lugar que pisamos juntas me lleva de vuelta a ti, me hace recordar que lo que nos dejaste fue la felicidad, nos dejaste el amor. Y ahora nosotros lloramos y creemos que la felicidad no se puede sin ti, que el amor ya no existe sin tu revoloteo como mariposa. Con que rabia nos debes estar mirando, eh!, sólo te pido un poco más de tiempo, mi vida. De a poco aprenderemos a vivir con tu esencia, con tu luz que nos llega al alma, aprenderemos a vivir sin verte, las cosas más bellas de la vida no se ven. Por eso te gustaba llegar de sorpresa, linda mía, como un gatito silencioso al cual las patitas no se le sienten. Te gustaba tanto el misterio, lo inesperado, lo espontáneo. Así nos enseñaste a vivir, querida Pía, como si cada efímero segundo era ese y no había más. Los que tuvimos la dicha de conocerte lo merecíamos. Y aún merecemos llevarte con nosotros, pequeña pollita.

Sé que me lees de nuevo, yo no dejo de sentirte mi amor, eres y siempre serás demasiado para este mundo. Danos algunos días, algunos años, algunas notas del piano para entenderlo bien. Es difícil aceptar que ya no tenemos los abrazos más fuertes del mundo, ni las mañas más divertidas.

Te amo, te amo como siempre, te necesito. Te lo digo como siempre te lo dije, uf, menos mal que te lo dije, ahora estaría desesperada. Te dije que eras lo mejor para mí, que contigo todo estaba bien, que tú eras luz, eras nada más que luz.

Mi Pía,
mi Piablake. 

My smile is a rifle


miércoles, 22 de octubre de 2014

Con el estómago apretujado deseo a ratos des-aparecer, des-hacerme, y morir debajo de las ruedas de un camión que vaya transportando muchas toneladas y tenga frenos de aire. O mejor, debajo de la muchedumbre: es peor que esas weás monstruosas. 
De repente todo, absolutamente todo se va a la mismísima mierda y uno no entiende cómo, ¿CÓMO CRESTA? si uno iba tan bien, uno estaba tan sumiso frente a la realidad, ni desafiándola, ni provocándola, ni nada. Uno estaba frente a ella asumiendo todo de manera calmada, de vez en cuando reclamando cosas. 
Otras veces en cambio, no es que todo se vaya a la mierda, sino que es uno el que se hunde en ella. Y yo me callo la boca y desamarro las manos para que escriban como locas, porque prefiero, de nuevo, escribir esto que contártelo por algún medio (pantalla - teléfono - aire). 

¿Ni un 'y tú cómo estás'? - bien!
No, en realidad es esto  y nada más. O más.

martes, 21 de octubre de 2014

¿habrá algo en esta mierda de mundo que no me haga llorar? 
(por lo menos hoy, espero). 
Más encima, hoy no era rico, era desastroso, se me ocurría hacerlo en los momento más inoportunos, recordándome que los mocos existen y comienza a taparse mi nariz otra vez, sintiéndome como la semana pasada: Asquerosa, Bajón, Deplorable, Con ganas de... No. Aún no nacían. Comenzaron después (¿o antes, y no me había fijado?). La hueá es que cuando me pongo a llorar los mocos afloran y me odio más, y detesto más a todo lo que me hace sentirme así. 

nota #? ahora.

Qué fácil es aliviar la culpa regalando palabras al aire con nombre y apellido. Nunca llegan. Yo vomito. Me des-ahogo. Creo que lo leíste. Sé que no es así. No importa, mis disculpas enviadas y yo del cacho me desprendo a medias, por lo menos, para dormir bien esta noche después de cinco o seis días, no recuerdo bien. No deberías leerlo porque a veces mi sinceridad asusta, hace daño, entusiasma, o cualquier cosa que no debería suceder. Las cosas con su trance común y corriente: tú sufriendo por algunos minutos y yo rompiéndome las uñas de nervios. De nervios. 
De nervios.

-----------------------------------

mañana: veintidós.
mañana: un mes ha pasado desde el asqueroso nuevo lunes, triste.
mañana: será igual de triste en cuanto a cantidad respecto al último veintidós.
Estoy casi absolutamente segura de que andaré con más ansias de matarme que todos los días anteriores juntos. No tengo idea por qué. La idea se revuelca en mi cabeza con fuerzas desmesuradas desde hace días, incluso en mi estado común de aparente bienestar. Es extraño (mentirme de esta manera, no lo conocía). Debe ser porque me he atrevido a escuchar mi música favorita, y hacerlo siempre duele, duele tanto que uno se empapa de toda esa miseria que uno vivía en ese momento, pues por algo es que se hace favorita, por algo es que toca al fondo de mi ser, por nada más.

martes, 14 de octubre de 2014

risotas provocadas

Lo escribo acá porque no quiero contárselo a nadie. Lo escribo acá porque no me queda otra. Lo escribo acá porque en vez de pedir ayuda parezco estar rogando limosna, y yo no estoy para dar lástima. Bueno, no sé. He caído bajo varias veces y otras hasta debajo de la tierra. Lo escribo acá porque nadie nunca podrá compartir mi dolor, el dolor que pesa a mis días y a mi cuerpo. Lo escribo acá porque ya no aguanto más callarlo,  porque a veces siento que no me la puedo, porque siento que me desintegro cada día un poco más. Lo escribo acá porque muy pocas personas en el mundo a los dieciocho años les duele levantarse cada día de la cama y no pueden caminar como alguien normal, sin dolor, sin sentir que los huesos se desgastan entre sí al rozarse.
Hoy escribo porque a ratos la tos se vuelve compulsiva, porque tengo tantos mocos que está a punto de que me dé sinusitis (si es que ya no la tengo) por lavarme tanto el pelo, ¿qué culpa tendré yo de producir tanta grasa por mi desorden hormonal? Yo no elegí tener un ovario más chico que el otro o que ninguno de los dos ovulen. Yo no elegí ser posiblemente infértil y cargar con esa duda cada día. Tampoco haber tenido dos reglas de tres semanas cada una ni casi todos los síntomas pre-menstruales. Nunca fue mi intención haber tenido ese accidente en el segundo piso en el que me golpeé la cabeza acentuando más mis dolores de cabeza, más de los que "Dios me había regalado".
No me gusta vomitar, pero tengo tendencia a ello. Sobre todo en estos días de sinusitis, de 48 horas de amigdalitis, de mucha flema, de que me de asco botarla, de que igual lleguen al estómago, y de que más encima probablemente tenga gastritis. En estos casos no sé si provocarme el vómito para aliviarme un poco. No sé si sea adecuado, aunque sigo rechazando rotundamente la idea.
Sólo espero sobrevivir este fin de semana y llegar viva al miércoles. Espero el viernes por la noche no tomar alguna determinación absurda y no matarme para que el frío no mate a mis huesos. Haber sentido este dolor durante el último tiempo ha confirmado algo que yo daría la vida porque no fuese así en realidad: uno está más solo de lo que imagina en el mundo. Por eso es que hoy he escrito acá.

23:01. 14/10. CCiuss

lunes, 13 de octubre de 2014

Dime, ¿qué se puede hacer cuando uno está atrapado ya entre los rulos?
Capturan, envuelven;
yo me dejé cautivar y ahora...
bueno, ahora estoy así,
ansiosa todo el tiempo de entregarte tanto,
de entregarme,
e incluso intentando evitar comparaciones
(de verdad de verdad con todas las ganas del mundo)
me comprendo entre los miedos todavía
de no salir herida
(una apuesta sabiendo que va a perder en cualquier momento).

No me importa,
por lo menos no por ahora,
por lo menos no por ahora...

domingo, 12 de octubre de 2014

Hoy tengo ganas de escribir varias cositas (puntuales) acá. Lo quería compartir (publicar) en alguna parte y creo que este lugar es el más apropiado incluso teniendo en cuenta que lo lee un grupo selecto (yashao) de personas. Da igual. Algún día saldrá a la luz:

Hace varias varios años, cuando yo era pequeña, creía que hoy, 12 de octubre, era el día de los perritos, de todos los perritos del mundo. Por la raza, digo yo. Hoy pienso que es una mierda.

Hoy he declarado oralmente dedicarme a partir de mañana a observar y dibujar mi entorno constantemente.

Hoy, 12 de octubre, he descubierto o he permitido el primer rayón a mis lentes. Igual no es muy profundo y ni lo noto, pero no único que puedo decir al respecto es conchesumadre

Estoy considerando también comenzar en serio a acostarme más temprano para no estar con síntomas culiaos como los de hoy (dolor intermitente de cabeza/ganas de vomitar).

viernes, 10 de octubre de 2014

Notas #1

Voy en micro. Desde abajo caché que el hueón me miraba raro, o que era raro por completo. Sentí ese conocido odio o, en términos más simples, asco a esos hombres viejos que me andan hueveando justo cuando quiero estar sola y lo estoy disfrutando (o me estoy muriendo en ella). Qué molesta esa hueá. 
Me quedé como esperando nada en esa esquina. Me recuerda a antes. Y caminar por la calle Concepción después de un rato comenzaba a dolerme. Sola. Como esa vez hace cinco o seis años. Veo al Diego saliendo del preu, lo saqué solo por la caminada. La plaza estaba como muerta. Rancia. Sola. Era como mi reflejo temporal. Veo al Diego dentro de un banco hablando por teléfono y luego salir. Todavía tengo la sospecha de que esa noche me vió, pero era más simpático sentirlo/me muert@.
Hoy dos weones me saludaron y yo quedé como con un odio irreparable dentro. 
8/10.

jueves, 9 de octubre de 2014

Querida Pía

Tú me entiendes, yo sé tú me entiendes. Es que me siento tan sola, tan sola. Hoy en la cama en que estuviste tantas veces, durmiendo como un ángel, lloré por tu cuerpo. Lloré porque ya no está por aquí, porque hoy nuevamente no llegaste, y yo te esperé mi amor, yo te esperé.
Sé que cargaremos toda la vida con esto, y hoy es noche de una nueva promesa: nunca dejaré a mi hermano. Lo cuidaré como lo cuidaban tus manos, lo abrazaré con el amor con el que lo abrazabas tú, le diré las palabras más sabias que tú le dirías, y lo llevaré al mundo a ser feliz.
Te amo mi vida, te extraño. Te extraño tanto que duele. Sé que estás, que andas por aquí, que estás sacando fotos y tocando flauta. Sé que todos los arcoíris llevan tu nombre.

Te amo, hermosa Pía.

+910

Hoy no hay siesta. Sólo hay vómito.
A esto a veces se le llama malestar generalizado,
y otras,
enfermedades psico-somáticas.

¿Pero de dónde chucha salen?

martes, 7 de octubre de 2014

vómito después de una siesta #2

recostarme mirar para arriba o caer de la cama pensando en por qué mierda llega tan poca energía a este rinconcito de la casa. Siempre me despierta el sonido del motor, o del portón, o de las bocinas, o de los taladros. Porque arreglaban el techo y/o encerraban en este castillo rancio. Mi pieza saturada de imágenes que me hacen caer en la tortura nocturna diurna y arreboreal(?). Los meses más largos del año son un poco más fabulosos, porque al amanecer el sol toca la ventana por la derecha y al atardecer por la izquierda y un poco de mi rostro cuando estoy despertando de aburrida, cuando me ahogo en la tortura que imparte mi cabeza. A veces me sentaba en la ventana los días de invierno, sólo a escuchar música, o mirar, o estudiar. Es de lo más incómodo y de vez en cuando deprimente, sobre todo cuando veo los cerros hacia mi izquierda mientras se cubren de neblina y yo no estoy junto a ti para observarlos ni si quiera desde una llamada telefónica...
Antiguamente esta ventana era el principio del fin de un hilo que se conectaría con el infinito y más allá, y el más allá correspondería a una ventana que queda en diagonal a la mía, y la idea era romper con todas las leyes escritas y universales para eso tan hermoso que se le conoce como 'comunicación'. Hoy en día el techo delantero está tan largo que con cuea llega señal de celular o del destino que alguien está llamando a la puerta semiprincipal. Y yo sigo boca arriba esperando algo de luz natural.

domingo, 5 de octubre de 2014

Querida Pía

No me retes porque debería estar haciendo otras cosas y prefiero quedarme contigo, cuando estaba tu cuerpo aquí siempre lo hacías, que llegaras tú siempre fue sinónimo de libertad, paz y amor. Cuando me pintabas las uñas y quedaban horribles nada malo podía pasar.

Gracias por pintar hoy nuestro día, aunque no pude estar feliz. Sabía que eras tú, que quisiste darnos color, pero hoy simplemente no podía ser, perdóname de nuevo.
Anoche creo haber soñado que tenías mis pantalones, pero no lo supe al despertar, lo supe al ver mis pantalones en la cocina, ¿los viniste a robar, loquita mía? Si quieres te doy todo,te doy mis pantalones, mi vida, mi cuerpo, mi corazón, todo para que volvieras un ratito a darnos un abrazo a todos los que tanto te extrañamos.
En la tarde de ayer te imaginé en el metro, estoy segura fuiste tú la que reservó los únicos dos puestos libres de los asientos (qué coincidencia!) y gracias por eso. Valparaíso sin tu cuerpo no es lo mismo, los tambores no suenan igual, tu eres el único hermoso color. Eres una mezcla de lo más bello de este mundo, eso te hace tan especial. Porque wow, tú si que eres especial. Y yo soy la más feliz del mundo por haberte conocido, por conocerte.
Pajarito, dame ánimo para poder levantarme mañana, prometo llevar tu sonrisa como bandera, al menos trataré de hacerlo. Ayúdame a no detestar los comentarios tontos o la gente que detestarías, aunque te haré el favor y en verdad la detestaré por ti, jajaja.
Cuídame, cuídanos ¡Escríbeme! yo he cumplido con mi promesa de escribirte cada día, si hay un día en que no te escribo es porque tenía quizás demasiada pena o no llegué a casa; ¿me irás a buscar? ¿vendrás a cocinar? ¿me darás un abrazo? Amorcita mía, quiero tus palabras y tu cariño, te quiero a ti. Ven a acurrucarme como siempre, así podré dormir con tu recuerdo y sentirte. Me imagino que debe ser frustrante para ti que estés acá todo el tiempo y nosotros lloremos por no poder verte, pero quédate tranquila, de a poco nos acostumbraremos a sentir tu alma sin ver tu piel.

Te amamos eternamente,
yo y todos,
buenas noches, Mi bella Pía.


jueves, 2 de octubre de 2014

Querida Pía

ella, siempre ella.

¿Me perdonarás algún día por llorarte hoy? Cantaron tu canción, tu canción cuando te despedíamos y mi hermano tocaba. Tu canción cuando nombraban que los ángeles vuelan, pero como somos seres torpes no podemos alcanzarlos. Eres de otra dimensión, sólo viniste a hacernos despertar, porque nuestra humanidad tan estúpida nos hace creer sólo en aquello que podemos ver. Pero nos enseñaste que no, que aún seguimos creyendo en ti aunque no podamos verte, mi hermosa Pía. 
Hoy escuché la voz de tu madre, y debo prometerte algo: nunca la dejaré sola ¿Eso te deja más tranquila, hermosa mía? Por favor, esta noche ahora prométeme tú algo, prométeme que me estás viendo, prométeme que eres tú todo lo que siento. Cada vez que te pienso, vuelas entre mi regazo. Cada vez que quiero abrazarte, atraviesas en mi para besar mi alma y darle calor. Pía, mi bella Pía, nunca habías sido tan hermosa como aquél 13 de Septiembre. No era porque era Septiembre y bailabas tus cuecas, era porque Dios te había llamado, ese día lo supiste. Aunque en verdad, creo que siempre lo supiste. Ese día brillabas más que siempre mi amor, ese día, ese día eras un ángel con tu ropa. Quizás ahí, te creímos. Los días siguiente te costó dejarnos, estoy segura también te costó pensar en que no volveríamos a tener un abrazo tan caluroso como los de siempre. Tenías pena, mía Pía. Pero no por ti, sino por nosotros. Quizás somos mucho más frágiles que tú, pero los médicos no se pondrán a revisar nuestras almas para darnos remedios, nuestra fragilidad siempre fue más vulnerable que la tuya. Tú eras solo el cuerpo lo que caía, nosotros nos quebramos enteros, nuestra soberbia desapareció el día de tu partida, ahí supimos que no eramos nada en el mundo, que tú eras la luz, y que muchos días solo vivíamos por ti, por ti y nada más. No me retes, sé que siempre trataste de llenarme de motivos, y te juro que los tomé. Sé que esos motivos existen, mi amor. Sé como me enseñaste a vivir la vida, mi vida, más bien me enseñaste a vivir. Me enseñaste a mirar con ojos de amor, me enseñaste a verte como un tesoro sin decirme una palabra. Guardo cada regalo tuyo, te guardo a ti dentro de mí. Pía, Pía mía, ven a mis sueños solo a decirme que lees mis palabras, que no las escribo en vano, sé que me leíste alguna vez, ¿podrías hacerlo de nuevo? ¿podrías seguir haciéndolo cada día que me siento aquí y lloro? Mi bella, sabes que no lloro solo por tristeza, lloro de felicidad. Lloro por saber que estás en tu paraíso de duendes, me llena de alegría saber que hoy eres feliz, que hoy no dependes de un pedazo de carne, hoy eres tú como siempre..
¿Qué somos nosotros? Sólo tú sabes, ahora sólo tú sabes cuando es nuestro último día, o qué haremos mañana. Si me dices, prometo quebrar todos tus planes, hacer que te enojes, hacer que me pegues y luego abrazarte con todo mi ser.

Escríbeme. Te estoy esperando como cada noche. Hoy miré al cielo con los ojos cerrados, sé que eso te gustará, ¿lo ves? Estoy aprendiendo. Sigo aprendiendo de ti.
Mañana te leo un poco, déjame juntar ánimos para mis ojos y ya me estarás escuchando,

buenas noches
mi amor.