domingo, 24 de agosto de 2014

SltETKII y 1. YTl K U 11I YIl f . L IS AKn rLASTICAS

cuando hablamos en realidades distintas pero al mismo tiempo



tiene que ver un poco 

con la introspección que me ha dominado en los últimos meses;
no me quejo, es más,
me ha regalado un cariño tremendo
(cariño en forma espacial, en sentido figurado),
algo así como que la humildad se va a la mierda de vez en cuando
y yo crezco
y luego vuelve
y yo me detengo,
y vuelve para quedarse,
pero yo avanzo
con un yo en la cabeza
que cree ir por buen camino
derramando lágrimas en forma ósea y 
sangre en forma experimental.
Con la frente en alto
capaz de mirar hacia atrás y observar todo lo esparcido
¿asqueroso cierto? 
Y también un desperdicio de energías
de vómitos 
de entrega física, emocional, espiritual.
Siento manos que me recorren
que me van quemando
con un ácido que me va desgastando, enfermando.
Hoy, 
con el mismo cuerpo ya utilizado
sería capaz de arrancarle los ojos a mi espejo
cuando me mira burlándose.

Perdona mi histeria,
mi mal trato de alguna(s) vez(/ces).
Sé que algún día tendré fuerzas para vomitar palabras de una buena vez
por todas las calladas.

martes, 19 de agosto de 2014

llave abierta, corre el antiguo blog

Hasta hace algunos días consideraba totalmente estúpido (ahora, sólo un poco) escribir "el último día", pero me puso algo melancólica y qué se yo, me dieron ganas de escribir como lo hacía hasta hace algunos años, sin esperar al que salga algo bonito ni esforzarme por ello, simplemente fluir. Aquí comienzo.

Siempre esperé los diecisiete con ansias, los veía como una edad maravillosa, un número inalcanzable. Cuento corto, fueron un poco desagradables. De hecho, hasta este minuto lo sigue siendo un poco. Debe ser por el contexto en el que estoy (pre-menstrual, pre-control-de-matemáticas). Pero pico. No sé si decepcionada, pero viví muchas hueás pencas en que de repente me siento todavía un poco dolida, cosas que no esperaba (bueno, nunca se esperan estas cosas), o que fueron de verdad decepcionantes para mí. Hay personas pencas, otras rancias, otras asquerosas, y a veces personas que suman todo eso. Pero gracias en cierta forma, por haberme dado un espacio para mí en el reloj, en los espacios y regalarme también un poco de cariño, a no callarme tan seguido, y a saber un poco más lo que pretendo y mi posición frente a las cosas. No sé qué más. Lo cierto es que no espero nada de lo que se podría venir, puede que no importe tanto, yo solo quiero reír y que mañana haya sol (y que ojalá estuvieras tú para abrazarme). 

jueves, 14 de agosto de 2014

miércoles, 13 de agosto de 2014

un once, uno medio adolorido/ medio querido. Unos once de todos, un miedo terrible que aveces es capaz de consumirme como lo hace la rabia en estos días. Una extensa aclamación a todas las verdades y a las menos dolorosas, a esos ataques femeninos que controlo, a ese amor que va creciendo dentro y que suelo callarlo. Un desprecio tremendo, incomprensible y lamentable de mi parte a todos los gritos desesperados de auxilio no tan necesitado, lo siento en serio
No recordaste que yo estaba en primera fila,
viéndote sonar,
escuchando tus latidos
y esperando el beso
que prometiste.

miércoles, 6 de agosto de 2014

i em i

Nunca pude adaptarme a esta mierda. Descender cada lunes a las seis con diez y siete de noche, consumida por el frío, manos sangradas, articulaciones inflamadas y rodillas trituradas... me hacen prever la leve sensación de perdición entre medio de esqueletos con carne pegoteada a esos, y sus expresiones absorbidas por la enfermiza construcción como a mi temperatura; como estar dentro del sistema digestivo del gran sistema que es, a punto de ser exteriorizada y aparentemente libre, poder ver más que unos cien metros cuadrados de cielo, como sea que esté, pero que esté. Y bueno, respecto a mi pasado, son como dos polos opuestos (no tan opuestos) que discrepan en el trato y en las cerraduras, pero que al menos había algo que observar y no únicamente cuadraditos




viernes, 1 de agosto de 2014

Retorcerme

Sobre mesas, sobre meses (pasados y no pisados, esquivados), sobre pisos, sobre pasos re-corridos ya anteriormente, dándome toda esa ola devastadora que me dejó mal parada ante casi todos, casi exceptuándome a mí; todavía me respeto. De seguro que gusta poco, ¿qué importa ya? Logro sumergirme en las aguas más asquerosas y seguir viva, después de todo, sobre-viviendo a veces como algunos. Espero que hoy sea este el hoy que espero espero espero... Ese, el que me corresponde, el que no tenga que estar retorciéndome por lo hecho y no hecho; es como para morirse congelada alguna de estas noches. 
Unas horas infinitas para quebrarse