domingo, 25 de enero de 2015

Todas mis culpas se reducen al hecho de haber nacido el día en que nací

martes, 20 de enero de 2015

hace hartas semanas que los ganglios de detrás de las orejas, en el cuello, me duelen. Hoy acompañado de las náuseas otra vez

Feliz veinte de enero

miércoles, 14 de enero de 2015

primera quincena

Soy una de las tantas hijas de puta malparidas que tantas personas conocerán, que fui tanto (por la re cresta madre) en la vida de alguien pero que ni puta idea tienen de lo mucho que dejan en mí, que por eso los puteo tanto de noche todavía, porque de vez en cuando me vuelvo a partir en pedacitos, cuando me canso de tanto subir y luego me rebajo a las ganas voluntarias de vomitar y guardarme esto como no sé cómo cresta olvido todo esto de día, ¡qué fácil! Qué difícil concentrarme teniendo tanta gente dándome vuelta en lo que estoy viviendo. De noche, de repente creo, que me empiezo a volver loca, pero de una forma enfermiza, porque no puedo hacer nada, ni si quiera a visitar a mi compañerito de noches o (tal vez) de muchísimo tiempo que me queda (espero) por seguir sufriendo. La putamadre. Quisiera hundirme después del primer cañonazo y ser su carne otra vez más. No quiero hablar con nadie sobre esto, fin. 
Qué mierda estaré haciendo dentro de cuatro meses más 
(qué se yo, sola, con una pantallita de compañía, un cerro que deja de empinarse, y horas poco utilizables y yo intentando no desperdiciar nada, o lo menos posible)

martes, 6 de enero de 2015

" " JUEGO que me regalo un 6 de Enero " "

¿Me recuerdas? Yo creo que sí. No es por cosas de quererme mucho o asuntos por el estilo, es que te llegué a conocer un poquito hasta el punto de que me cargaste cuando ya fue demasiado. Me contaron que estás bien, me alegro por ti. Yo creo que ya no te detesto, ni por el acoso, ni por las mentiras. Está bien, soy buena perdonando, así como también avergonzándome de repente de las cosas que he hecho (como tú, bueno no tanto, fuiste luego uno de esos cariños estúpidos). Eres de esas personas que imitan, o peor que eso, eres de esos que cambian demasiado por intentar agradar. Qué asco. Después de esto terminé odiándote de nuevo. Espero que hayas tenido un buen día. El año pasado te saludé y te burlaste. Toma esto como otro saludo, porque sé que me lees, y porque soy cortés, de vez en cuando. Que estés de-lo-me-jor.

viernes, 19 de diciembre de 2014

Bromitas de hace un par de años y más: auto-yo.

Rulosa casi entrando al límite del exceso, sin saber si soy rubia o castaña Mitad felina, mitad humana, En que el 80 % del tiempo ataco y el otro 20 % soy sumisa, como en una siesta; dejándome querer y queriendo mucho. Quiero una bicicleta, fortaleza en mis piernas, un par de animalitos y otro par más de humanos que no les dé miedo la cámara. Unos 12 y/o 26 segundos, rulos largos, mi colección inalcanzable, 10 horas de sueño, mi valiosa tijera para zurdos y un avión sin retorno directo a España. Con un corazón y una mente que funcionan a veces más de lo normal, un poco adicta al café y a los atardeceres rojos/rosados/naranjos Mis días con altos y bajos, que suelo avanzar a veces 15 kilómetros y luego retroceder 3 metros. Llevo a mi lado una alma gemela que me apoya y camina junto a mí cada paso, que sin ella yo no habría llegado hasta ahora; un estómago que nunca para de llenarse; unos ojos que no pasan una semana y ya se vuelven a humedecer más de la cuenta. Mis drogas más comunes suelen ser el óleo y Prison Break, aunque tengo otras por ahí que no se comparten. Delgada como yo misma, risueña, imitable, gatoadicta, molestable, hambrienta, alérgica al mundo. Y puede que en unas horas más acabe disculpándome por los gustos que no agraden a los demás (refiriéndome quizás a las pecas, los frenillos, los lentes ópticos, el colegio, el acento español y los 17 años que aún no completo). Las personas indecisas ocupa el cuarto lugar en el ranking de cosas que me sacan de quicio, y sin embargo soy la indecisión en persona. Mis únicas adoradas rutinas son el Capuccino, su fotografía, Farben Blitz y el reloj asegurado en mi muñeca izquierda. Con dos tipos de seguridad, que de vez en cuando dudo de una de ellas. Un pasado vivido, pisoteado, atrevido y acabado. Un presente muy bien acompañado, que me ayuda a seguir a paso firme y un tanto despreocupado, poniéndome en mi lugar si se hace necesario, y en X ocasiones,fundamental para que logre sobrevivir. Inabrazable si te conozco hace menos de seis meses Respiro algunas mañanas con el arrepentimiento de haber comenzado a vivir de verdad hace 37 meses. Mi corazón late hace más de 16 años y sin embargo tengo guardadas 17 primaveras, aunque la última no sé si contarla como tal. Necesito un analgésico para todas las articulaciones de mi cuerpo, ¿qué tal alguno suave y melódico? Vivo con la preocupación constante de que un día cambien el mundo sin previo aviso (teniendo claro quién es mi mundo); a no reencontrarme con el recortán, los tacos y mis zapatillas durante muchos meses más; a no volverme a impresionar; a quedar ciega y no poder capturar más. Tengo el afán de sentarme un momento en el suelo y mirar al resto, en silencio y sin dejar escapar ni un suspiro, observando cada cual enfermo que mata de a poco el planeta. Me siento fuera de la gran burbuja que contiene a la de cualquiera en algún escondido lugar. En un mundo hecho para derechos estaría bien desestabilizarlos con un poco de sentimiento, tolerancia y amabilidad. Conquistemos tierras lejanas, hagamos una casa con las ventanas hacia el mar y esquivando un poco la brisa, que los cantavientos griten cuando estemos, el perro guardián nos mueva la cola, el cd de SilvioR empiece a sonar y la cafetera esté para llegar y ocupar.

domingo, 14 de diciembre de 2014